Lo mejor para tu bebé y para ti.
Los beneficios de la lactancia materna.
- La leche materna contiene todo lo que tu bebé necesita en los primeros meses de vida, en la cantidad y la composición adecuadas, siempre a su disposición y de forma totalmente gratuita.
- Ningún otro alimento para bebés ofrece un nivel semejante de protección contra las infecciones y enfermedades. Los estudios demuestran: los bebés amamantados padecen muchas menos infecciones del oído medio, diarrea o infecciones del tracto respiratorio y urinario. A menudo son también menos propensos a determinadas enfermedades en la edad adulta, como algunas enfermedades intestinales o la diabetes surgida durante la edad adulta.
- Succionar el pecho ayuda a fortalecer los músculos de la boca del bebé y contribuye al desarrollo de la mandíbula. Este entrenamiento tiene un efecto positivo en las etapas posteriores del desarrollo, cuando el bebé comienza a ingerir alimentos sólidos y durante el desarrollo del habla.
- Si durante los primeros seis meses sólo se le da el pecho al bebé, se puede reducir el riesgo de alergias hasta en un cincuenta por ciento. Lo más importante es asegurarse de que ninguna proteína extraña llegue al intestino del bebé, como sucede con los alimentos elaborados con leche de vaca.
- La lactancia materna hace maravillas con tu alma. Te ayuda a relajarte y a reponer fuerzas. Y, desde la primera vez que le das el pecho al bebé, el cuerpo libera grandes cantidades de hormonas, que intensifican todavía más los sentimientos maternos.
- Tu salud también sale beneficiada: Amamantar al bebé con regularidad desde una etapa temprana reduce el riesgo de infección y sangrado después del parto. También se reduce el riesgo de cáncer de mama.
